Archivos Enero 2008
Por supuesto, es esto último lo que preocupa y sería curioso pensar en la que se iba a armar si nosotros prohibiéramos los crucifijos, vírgenes y otros iconos religiosos que pudieran llevar los niños en las escuelas.
Pero
no, la comparación no es justa, porque el hiyad no tiene porque
implicar religión islámica, como se nos quiere hacer creer, sino un
elemento cultural irrenunciable del árabe, que no es lo mismo.
Por otro lado, quien piensa que la hiyad representa de alguna manera la sumisión de la mujer, lo que debe hacer es dejar
los tópicos y estereotipos a un lado. Se podría asegurar que muchas
mujeres árabes que recorren nuestras calles sin velo, no lo hacen por
la vergüenza de parecer diferentes, por esas miradas que clavamos en
todos los inmigrantes que no se nos parecen.
No se trata de
estar a favor o en contra de velos y pañoletas sino de qué derecho
tenemos a impedir su uso. Los inmigrantes deben integrarse aprendiendo
nuestros hábitos y costumbres, pero no por ello renunciando a los
suyos, excepción hecha únicamente en el caso de que estos últimos
fueran absolutamente aberrantes.


